Daido nos hablaba de correr la oficina cuando se quiera Practicar, es decir, tal como lo dijo Jesús "dad al César lo del César y a Dios lo de Dios" Fué muy difícil durante su charla darse cuenta de lo que quería decir, pués el hablaba de cosas de la vida cotidiana, para la vida de hoy, cometía situaciones como el sexo en el que no se puede disfrutar ni del ser propio ni del de la pareja sino enfermarse, de una taza tapada la cuál no tiene luz y que si destapamos un poco ya podremos ver una parte de ella, así hasta verla bien. Por ello también decía que el Zen es como taparse con las manos los ojos y luego destaparse, las líneas de la vida primero se ven y luego no y luego sí. En éste caso él se refería al día a día cuando es algo más, es el momento para el Zen para el que sabe entender o asimilar, hacer esencia de lo otro propia.
Es por ésto y todo aquello que ahora soy más responsable con el Zen y le dejo un tiempo concentrado como detergente que se va a mezclar en agua antes que todo un día salteado o todo un día disperso, y por ello tengo más ganas también de trabajar por el dinero ya que le guardo fuerzas a éste también, mientras, me ubico en muchas otras cosas más con mayor claridad.
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