Discrimino a mis padres como hijo, como todos los jóvenes y adultos a sus padres llegada una edad de maduración... Ver a mis padres un día domingo como hoy me hace reflexionar sobre ésto. Ellos, separados por el hecho de no aceptar sus raíces es lo que veo a parecer.
Mi madre de medio oriente y mi padre de italia, lugares que tendrían que caracterizarlos.
Ella, mi madre, se ve supeditada al sexo masculino y parece ser pura imaginación mía porque ella no acepta la sociedad patrialcal de donde vienen sus padres... abuela Salma de Siria y Antonio del Líbano... mientras, mi padre habla de las imperfectudes de mi madre y ella las de él. Mi padre Rodolfo posee característas más torpes como las de Italia y no puede quitárselas por haber sido educado a los golpes, ésto es lo que yo no quiero aceptar para remediarlo, quizás por ésto haya su familia aceptado con mayor facilidad la raza criolla de nuestro país.
Hay que aceptar que mi madre sea lo que es hoy, feminista y liberal y mi padre renegado y torpe del mundo para con ésas bases una vez hechas y marcadas en mi ser ir preparando el terreno para el Zen que practico, es decir ir humanizando, se trata de un intento de descondicionamiento una vez puesta las bases de lo que ellos son, de sus viejas creencias, costumbres, opiniones y actitudes para ampliarlos hacia una realidad más Cosmocéntrica o Espiritual y así poder trabajar en el Zen Soto.
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