lunes, 19 de agosto de 2013

Es increíble ésta ciudad donde para hacerse respetar uno tendría que ser un mano dura y así ganarse un pequeño grado de respeto.
Refiero con ésto a algo experimentado y que se llama anarquía... si se tiene un puesto de trabajo eres envidiado y te lo quieren quitar para peor, si se anda en automóvil o por la vía pública hay que andar esquivando, si se es político o tragando o ponzoñando, si se tiene un grado de Espiritualidad discriminado y así un largo etc. etc.
Por eso todos los padres y tutores marcan y repuntan al hijo o estudiante a ponerse lo huevos en remojo y entrar en acción, hablándoles de su vocación y sin embargo a la mayoría se les va la vida y terminaría por juzgar a los que buscan envidiosos a éstos jóvenes para quitarles posibilidades.

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