"El que se-para, separa y por lo tanto mata", decía Daido, el Viejo Maestro y es lo que todos hacemos según lo entiendo en nuestro tiempo de ocio y de entretenimiento. Parece raro porque ni siquiera saboreamos los momentos debido a que estos se vuelven tan pero tan repetitivos que nos aburrimos y nos volvemos insanos con nosotros mismos.
Es decir que cada ser vivo empieza a separarse voluntariamente y sin saberlo de sus momentos y tornarlos iguales en sus quehaceres, en especial durante el divertimento que es cuando baja la guardia, por así decirlo. Es entonces cuando pierde el deseo de vivir y surgen las enfermedades, en especial el stress y la depresión. La respuesta estaría en sentir el contacto con todos los seres vivos y cosas del mundo, el cual es el Reino... de cualquier religión o creencia... simplemente eso, sentir el contacto vivo.
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