Realizé la ceremonia de te, el gusto fué amargo como el de los tiempos que estamos viviendo, quizás el sabor feo de este te los reforzaba al igual que los conflictos que mis allegados no saben evitar.. tiempo de crítica... Quizás porque no tenga a nadie conmigo para hacerlo lo haga a libro abierto.
Si tengo que criticar a alguien lo haría sólo a dos personas y a una sola comunidad. Las dos personas son mi hermana mayor que yo y mi padre Rodolfo ambos no hacen más que juzgar y decir que soy culpable de la enfermedad del último hechando duras cargas sobre mí, algo contrario al Zen e incluso a cualquier religión razonable, tanto así que a veces ni siquiera me dejan respirar... y la comunidad son los vecinos de la cuadra donde vivo que miran mal y no se que murmurarán para sus adentros.
Ahora que volviendo a lo del te su ceremonial percibí los conflictos sociales a mi alrededor haciéndome uno con el Todo a travéz del sabor y comprendiendo el conciente colectivo de lucha por el papel moneda y los lugares políticos de sus elegidos a medida que enjuician a cualquiera para tenerlos bajo sus pies y sentirse a tiro para una posición irrupta que, luego de haber escuchado en boca de alguno de ellos que la locura colectiva no existe, agregaría que el puesto a ellos no les corresponde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario