viernes, 19 de julio de 2013

Son las once de la noche, está cerca de caer éste día y empezar el nuevo, entre consciencias alteradas por el tumulto de la gran ciudad se pudre todo, hasta el Dharma del Buda que seguimos, se contamina, se vuelve alimento para ratas o para sanguijuelas, que si el buen Zenista se deja llevar por ellas caerá ante alguna ideología que sea ajena a la concentración que pueda poseer para su bienestar; quedaría así como auto en un embotellamiento lo cuál es similar a tener sostenida una papa entre sus manos y ser tan estúpido para no soltarla simplemente, algo que lo haría regresar al Camino.
Gassho y ahora sí hasta mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario